En el adiós a Ennio Morricone: bandas sonoras que (sí) te sabes

Ha muerto Ennio Morricone, leyenda de la música cinematográfica y autor de un sinfín de bandas sonoras memorables. ¿Las recuerdas? Seguro que sí. Muchas de ellas resultan evocadoras y nos transportan a días de cine de otros tiempos, cuando disfrutábamos de una primer sesión con olor a palomitas. También puede que hayas visto en la tele alguna de las películas a las que Morricone puso música.

Cuando la banda sonora era de Ennio Morricone significaba que la música iba a poseer una importancia especial en la película.

Este italiano de Roma (nacido en 1928) no hacía "música de acompañamiento" sino verdaderas piezas maestras en cada ocasión.

Del spaghetti western a las enormes producciones internacionales.

Aunque todo empezo en el desierto de Almería. Ennio Morricone contribuyó con su música a hacer Por un puñado de dólares un western icónico y novedoso en su ritmo y estilo. 

Morricone y Sergio Leone colaborarían de modo recurrente: en pelis del Oeste como El bueno, el feo y el malo o en Érase una vez en América, obra mayúscula entre las composiciones de Ennio Morricone.

Aunque sí hablamos de bandas sonoras que recuerdas (y que se han utilizado hasta la extenuación) tenemos que mencionar, por supuesto, La misión, película de jesuitas con fondo de teología de la liberación aunque se desarrollara en la América colonial.

Es La misión un compendio del estilo sinfónico que Morricone siempre daba a sus obras, muy cercano a la calidad de la llamada música clásica.

Otra pieza morriconiana que puedes tararear perfectamente (estamos seguros) es la banda sonora de Cinema Paradiso, ese merengue que (no obstante) nunca empacha.

Y luego otros muchísimos trabajos, algunos sepultados por el olvido, pero tan bellos. Quedará, a veces, la música de Morricone aunque la película haya sido devastada por el paso de los años. Véase Malèna, pieza muy menor que, sin embargo, brilla cuando se escucha la música de Morricone.

Y, al fin, en 2015, el Oscar. Absurdamente se le concedió por Los odiosos ocho, quizá la peor película de Tarantino. Pero era el momento de rendir homenaje a un maestro y Hollywood decidió aprovechar la ocasión.

Adiós a Morricone. Tantos grandes éxitos.

El fin de una época. Seguiremos con sus músicas en la cabeza. Y, sobre todo, en el corazón.