Hollywood prepara una segunda parte de '1984' de George Orwell

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Segundas partes nunca fueron buenas, dicen (ahí está la trilogía de El Padrino para desmentirlo), pero enmendar la plana al mismísimo George Orwell resulta de una osadía que sólo Hollywood puede exhibir. Qué caramba.

Hubo una versión cinematográfica de 1984 (parábola antiestalinista sobre los riesgos del totalitarismo en la que el sistema lava los cerebros de sus ciudadanos con máximas como "La guerra es la paz") y no salió dicha versión del todo bien. Y eso que ahí estaba el mismísimo Richard Burton y el también muy estimable John Hurt. Se estrenó ¡en 1984!

Por cierto, aprovechamos para recordar que antes de ser el título de un programa de televisión, Gran Hermano es quien lo vigila todo en el mundo distópico de 1984.

No sabemos si Endemol, que se inventó el reality, pagó derechos a los herederos de George Orwell.

Y ahora se prepara 2084, futurismo distópico para un mundo en el que la realidad se ha vuelto distópica. Poco se sabe del proyecto.

Produce Lorenzo di Bonaventura, responsable de taquillazos como Transformers.

El autor del libreto para esta película del mañana es Mattson Tomlin, autor del guión del Batman que hará Robert Pattinson. Aunque

Con que puede salir de este proyecto una de acción sin más o la pieza de ciencia-ficción que nos conmueva alla por ¿2022?

Vaya usted a saber.

Y más con los rodajes parados.

Pero la vida sigue.

Y Hollywood piensa.

Y sus fábulas reflejan este presente hipervigilado, temeroso de los virus, empobrecido y con el totalitarismo acechando a través de las grandes corporaciones que tienen más poder (e información) que los estados.

De momento el reparto no puede presumir de ninguna superestrella. Están buscando nombres. 

Todo en el aire.

De momento puede acudirse a la novela de George Orwell y observar cómo algunos de sus augurios se han cumplido ¡dentro del capitalismo! El Gran Hermano nos vigila todo el rato y se llama Google, Facebook, Twitter, Instagram y Linkedin.

Y la guerra sigue siendo paz para demasiadas mentes poderosas.

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