7 motivos por los que adorar a Frank Underwood y House of Cards

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Team Underwood
Amo a esa mujer. La amo más de lo que los tiburones adoran la sangre. El equipo Underwood es perfecto. Sin fisuras. Se apoyan, se adoran, se admiran, incluso se golpean cuando es necesario. Y si necesitan refuerzos... ¡ahí esta Mitchum!
Sentencia made in Frank
Amo a esa mujer. La amo más de lo que los tiburones adoran la sangre. El equipo Underwood es perfecto. Sin fisuras. Se apoyan, se adoran, se admiran, incluso se golpean cuando es necesario. Y si necesitan refuerzos... ¡ahí esta Mitchum!
¡Meechum, cúbrenos!
Amo a esa mujer. La amo más de lo que los tiburones adoran la sangre. El equipo Underwood es perfecto. Sin fisuras. Se apoyan, se adoran, se admiran, incluso se golpean cuando es necesario. Y si necesitan refuerzos... ¡ahí esta Mitchum!
Don't play with Frank
Sólo hay una regla, cazar o ser cazado. En principio, Raymond Tusk, multimillonario y mano derecha del presidente USA, parecía el mejor cazador. No contaba con la pericia de Frank a campo abierto. Una presa más a colgar de su pared. 
Señor Presidente
Amo a esa mujer. La amo más de lo que los tiburones adoran la sangre. El equipo Underwood es perfecto. Sin fisuras. Se apoyan, se adoran, se admiran, incluso se golpean cuando es necesario. Y si necesitan refuerzos... ¡ahí esta Mitchum!
Último tren
Amo a esa mujer. La amo más de lo que los tiburones adoran la sangre. El equipo Underwood es perfecto. Sin fisuras. Se apoyan, se adoran, se admiran, incluso se golpean cuando es necesario. Y si necesitan refuerzos... ¡ahí esta Mitchum!
Claire Underwood
Amo a esa mujer. La amo más de lo que los tiburones adoran la sangre. El equipo Underwood es perfecto. Sin fisuras. Se apoyan, se adoran, se admiran, incluso se golpean cuando es necesario. Y si necesitan refuerzos... ¡ahí esta Mitchum!

Se ha hecho esperar. Quizás demasiado. Pero, como bien dice Frank Underwood, la generosidad también es una forma de poder y los fans de la serie han sido muy generosos. Y, sobre todo, muy pacientes.

A finales de febrero, Netflix estrenó la tercera temporada de su serie fetiche, House of Cards. Y es que, a pesar de tener otros shows de éxito, como la sorprendente Orange is the New Black, la serie que protagoniza Kevin Spacey fue la primera que produjo la plataforma. Si a ello le sumamos que su éxito ha sido arrollador, a nadie le debe extrañar que sea la niña mimada de Netflix. 

Eso sí, lo es por méritos propios. Heredera en espíritu de un clásico como El Ala Oeste de la Casa Blanca, sus tramas, intrigas y luchas de poder, la han situado, en dos temporadas, entre las mejores series del momento y a sus protagonistas, Kevin Spacey y Robin Wright, como dos referentes televisivos. Además de premiados con sendos Globos de Oro. 

Presidente Underwood

Esta tercera entrega, que consta de 13 capítulos, (atención Spoilers) arrancará con Frank Underwood investido como 46º presidente de Estados Unidos. Eso sí, con una salvedad: no ha recibido un sólo voto en las urnas. Y es que Francis, el hombre que domina las cloacas de Washington como nadie, no ha dudado en pisar, traicionar, incluso matar, para llegar a la cima del mundo, la Presidencia de USA. 

Pero una cosa es llegar y otra mantenerse. Desde el Despacho Oval de la Casa Blanca, Franck Underwood controlará el mundo pero multiplicará sus enemigos ¿Será suficiente su astucia y pericia para no perder el puesto que tanto le ha costado alcanzar? La respuesta, a partir de este viernes. 

Lo que está claro es que, a pesar de lo mezquino de su personaje, Francis Underwood ha sabido ganarse al público. Sus monólogos a la cámara, en los que parece hablar directamente con el espectador, sus artimañas imposibles que al final resultan o su tándemo perfecto con Claire Underwood, son hipnóticos. No hay más que ver las ganas que tenía todo el mundo de volver a ver al clan Underwood en acción. Un claro que, en dos temporadas, ya ha dejado momentos memorables. 

Fotos: Facebook y Netflix