Buscando en el baúl de los recuerdos: Willow

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La brujería no podía falta en una película de fantasía como Willow
George Lucas ideó criaturas que parecían sacadas del infierno
La magia tenía mucha importancia en Willow
No había anillo, pero sí bebes en Willow
El de Willow era un personaje que cautivó a una generación

Viajar a los 80 y abrir el baúl de los recuerdos siempre lleva siempre a películas que muchos guardan con cariños. Y en esa categoría se encuadra Willow, un filme de aventuras, acción y fantasía que escribió George Lucas y que quedó como una de los más entrañables que se ha hecho hasta la fecha.

La obra, no es que marcara un antes y un después en el cine, pero sí que cumplía mucho de los preceptos habituales en el género. Consiguió llevar a las salas a muchos fans por esa esa mezcla de brujería, acción, humor y diversión que el alma mater de Star Wars puso en mano de Ron Howard.

Hay críticos que han visto en Willow siempre una obra que está demasiado inspirada en el Hobbit de Tolkien. Y algo de ello debe de haber, ya que George Lucas intentó comprar los derechos de la historia para ser él quien la llevara al cine. Pero no pudo ser. Así que se embarcó en la aventura de Willow, que, por cierto, también se rodó en Nueva Zelanda como en su momento haría El Señor de los Anillos.

George Lucas quería una gran historia

Sea como fuere, cunado la producción se estrenó en 1988, impactó y mucho por sus efectos especiales que ahora han envejecido muy bien. Siguen siendo actuales, pese a que han pasado 27 años.

La historia que contaba con enanos, magos, guerreros, brujas tenía muchos de los ingredientes que tanto gustan a los fans del género (y que en gran parte se vieron en El señor de los anillos). Si bien no había  anillo, sino un bebé. Tampoco estaba Frodo pero sí Willow; ni Aragon pero sí Mardartigan (Val Kilmer).

Además, claro, al gran hacedor de Star Wars no podía olvidársele meter algún guiño a su gran historia. Muchos vieron en el malvado villano de Willow a un Darth Vader adaptado. Y es que el general Kael también parecía llegar del lado oscuro de la fuerza.

Fue una película pionera en muchos aspectos

Entre los personajes sobresalían como ya se citó antes Mardartigan, que interpretó Val Kilmer; un hombre que luego ha tenido una brillante carrera con éxitos como Top Gun. Un personaje, el suyo, al que también optaron otros como Jhon Cusak.

Por contra, el papel de Willow requería que lo interpretara alguien de baja estatura, un enano para más señas- Y ahí el abanico se reducía. El seleccionado fue Warwick Davis, que antes ya había sido el Ewok Wiket en La Guerra de las galaxias: el retorno del Jedi.  Mucho tiempo después se le pudo ver en Harry Potter; y antes en otras muchas.

En cuanto a la recaudación en taquilla no funcionó tan bien como George Lucas había previsto. Por ello, no continuó con la saga en forma de película, dado su elevado coste de producción. Así que las siguientes historias de Willow fueron encargadas Chris Claremont para que las adaptara en forma de novela.

Antes ya se exploró el formato de videojuego y fue lanzado en 1989 para Nintendo, teniendo una óptima recepción. El ocio electrónico daba sus primeros pasos, lejos aún de lo que luego sería.

Willow quedó, como una película casi de culto en una década dada a generar obras para el recuerdo. Eso sí, al final no fue la gran producción que Lucas hubiera ambicionado. 

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