Los caprichos más absurdos (y lujosos) de algunas celebrities

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Ésta isla pertenece a una niña de dos años: North West y vale 5 millones de dólares
Brad Pitt se compró un bombardero de la II Guerra Mundial por dos millones de dólares
El iPhone de oro que lleva Victoria Beckham cuesta 33.000 dólares
Suri, a sus 9 años, es adicta a las compras y su armario se estima en 11 millones de dólares
Mark Zuckerberg quería más privacidad pero no quería mudarse: compró las 4 casas colindantes
Ésta es la casa de los perros de Paris Hilton. Es mini y le costó 325.000 dólares
Esta Barbie tiene un valor aproximado de 80.000 dólares y es propiedad de Blue Ivy
¿Madrid vs Barça? No, con Charlie Sheen juegan rubias con morenas, nunca en contra
Marc Anthony le regaló a JLo las sandalias de Aladdín, cuando éste era príncipe
Un chupete de oro blanco y diamantes de 17.000 dólares para Shiloh Pitt Jolie

Dicen que el dinero no da la felicidad. También hay quien dice que ayuda a comprarla. Incluso quienes afirman que en un yate y en una mansión, poca gente es infeliz. Obviamente, hay opiniones para todos los gustos. La pregunta es, ¿qué pasa cuando hace tiempo que tienes el yate, la mansión, el jet privado y todo lo que algún día soñaste que podrías pagar? Pues que activas el modo absurdo on a la hora de comprar. Y para muestra, los botones que nos han dejado algunas celebrities. 

Y si no, que nos cuenten para qué quiere North West, a sus dos años... ¡una isla! Sí, ése fue el regalo de Navidad que le hizo su madre, Kim Kardashian, en Navidad. Ni la película de Frozen, ni una Barbie... nada, una señora isla, de cinco millones de euros, en la costa de Queensland, Australia. ¿Really? Kim, si la pequeña North es feliz con que juegues con ella. 

Eso sí, peor fue el regalo que recibió Shiloh Pitt cuando nació: un chupete de oro blanco y 279 diamantes, allá por 2006. Va en serio. La suerte que ha tenido es que no mordió el chupete por el lado de las joyas, si no, su dentadura le habría pasado factura. Aunque para factura, los 17.000 dólares que les costó el capricho.

Las sandalias prohibidas

De capricho también se puede tildan el regalo que Marc Anthony le hizo a Jennifer López en su día: unas sandalias de oro de 24.000 dólares. No es por el color, ni por el precio, que es lo de menos para esta gente... ¡es que el oro tiene que hacer rozadura! Marc, hay que estar en los detalles, que Jenny luego tiene que bailar y con heridas en los pies es más complicado. 

Pero es que parece que el oro es la debilidad de las celebrities. Y claro, si desde tu salto a la fama te han conocido como Posh Spice (Spice Pija), estás casi obligada a recubrir tu vida de dorado. Dicho y hecho. Victoria Beckham no sólo tiene un marido de oro como David Beckham, sino que sus iPhone también lo es. Un capricho de 33.000 dólares al alcance de bolsillos exclusivos. 

Ago más económico, por así decirlo, fue el capricho que en su día se dio Charlie Sheen. Está claro que el actor adora al sexo femenino y lo hace en todas sus formas y condiciones. Hasta en muñescas. De ahí que su futbolín, en vez de futbolistas, tuviera 22 Barbies en el campo. Un diseño exclusivo, del que sólo se hicieron ocho modelos, y que le costó 25.000 dólares. 

Los mejores amigos de una mujer

Y sin salir del mundo Barbie, Beyoncé decidió que, cuando Blue Ivy cumpliera un año, ella misma le regalaría una de las muñescas más famosas del mundo. Eso sí, no sería una cualquiera, sino una exclusiva y especial. Una Barbie cubierta de 160 diamantes incrustados y de oro blanco, con un precio de 80.000 dólares. 

Obviamente, no son las únicas celebrities que han gastado dinero en cosas que, a priori, no son especialmente útiles. Al menos a priori. Y es que, construir una réplica de tu mansión a tu perro, que te cueste 325.000 dólares y que éste siga durmiendo contigo a diario, pues no es negocio. Aún así, Paris Hilton le construyó su mini mansión a Tinkerbell, quien recientemente pasó a mejor vida. 

Así las cosas, puede que el dinero no dé la felicidad pero sí que ayuda a comprar cosas que nunca hubiéramos imaginado y eso, al menos, hace gracia a mucha gente, que no es poco. 

Fotos: Redes Sociales